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Un año sabático para planear el resto de la vida

Es más común que los jóvenes se tomen el tiempo antes de elegir carrera. Deben tener una meta clara

Elegir carrera es una de las decisiones más importantes que puede tomar una persona, pues de ella depende el desarrollo de su proyecto de vida. De ahí la preocupación por que muchos escojan profesión sin estar seguros ni informados. De hecho, según el Ministerio de Educación, la tercera causa de deserción universitaria es la falta de orientación vocacional.

Por eso, cada día toma más fuerza la idea del año sabático, entendido como un tiempo posterior a la salida del colegio y anterior a la entrada a la universidad, en el que se trabaja, se estudia un idioma o se emprende un voluntariado.

“Es una experiencia que les genera la madurez emocional y social para pensar en su futuro de una forma acertada y para enfrentar, como es debido, el mundo universitario”, comenta María Patricia Gómez, directora del Programa Integración a la Universidad, de La Sabana.

En su opinión, esta alternativa no solo hace que los bachilleres adquieran habilidades académicas, sino que también les permite desarrollar independencia y conocimiento de sí mismos y del mundo que los rodea. Además, les da tiempo para enfocarse en sus intereses personales, lo que podría potenciar algún talento.

La búsqueda de la vocación fue el tema que motivó a Karl Haigler y Rae Nelson, expertos en políticas educativas, a escribir el libro La ventaja del año sabático: ayudando a su hijo a beneficiarse del tiempo libre antes o después de entrar a la universidad.

En él, además de ofrecer casi 300 testimonios, incluido el de su hijo Adan, revelan que al 70 por ciento de los consultados esa pausa les ayudó a tomar una decisión acertada sobre su vida profesional y a tomarse más en serio la universidad. “En ese año vivieron experiencias que les permitieron explorar áreas de interés y aprender a conocerse mejor”, concluyeron.

Esta tendencia, que se inició en los años 60, ha tomado fuerza incluso entre las universidades más prestigiosas, como Harvard, que alienta a los aspirantes a tomar un año de descanso antes de matricularse. De acuerdo con su oficina de admisión, “algunos jóvenes necesitan tiempo para aliviar la presión acumulada en la búsqueda de la universidad perfecta, o incluso para desarrollar la madurez o las habilidades que les permitirán un mejor aprovechamiento de los estudios universitarios”.

Princeton cuenta con un programa que les permite a sus alumnos de primer año tomarse nueve meses para participar en actividades de voluntariado.

En el 2013, unos 40.000 estadounidenses participaron en programas de año sabático, 20 por ciento más que en el 2006, según estadísticas de la Asociación de Año Sabático de ese país.

En Colombia, esta iniciativa aún no ha tomado mucha fuerza entre los bachilleres; sin embargo, hay universidades que permiten que los alumnos se inscriban, se tomen un tiempo fuera de la academia para realizar diversas actividades y regresen a retomar sus clases. Una de ellas es la Javeriana, que –según Roberto Vela, de Bienestar Universitario de esta institución–, por facultades tienen distintos planes de este tipo que se ajustan a las necesidades del joven. Así mismo, cuentan con el programa Contacto, con el que buscan orientar a los muchachos que aún no saben qué camino tomar en la alma máter.

Hay que tener en cuenta que para que este tiempo dé resultados efectivos es vital que se estructure, es decir que se planifiquen juiciosamente las actividades que se van a desarrollar. En ese sentido, es importante que los padres no se alteren si su hijo desea tomar este camino, advierte María Ximena Quintero, psicóloga especializada en orientación profesional. Su papel en este caso, explica, es discutir con él o con ella cómo se vivirá ese año.

Recursos a la mano

María Ximena Quintero, psicóloga experta en orientación profesional, dice que lo primero que se debe hacer es definir lo que se quiere hacer en este tiempo: estudiar algún idioma, trabajar, ser voluntario, conocer otras culturas, etc., para luego establecer cómo conseguirlo. En internet hay varios sitios con todo un abanico de planes para este tiempo libre. En GapYear.com, por ejemplo, no solo se encuentran actividades, sino testimonios de jóvenes que han tomado esta opción. Para los que buscan intercambios o estudiar alguna lengua, las ferias de educación resultan muy útiles, pues allí tienen contacto con representantes de instituciones de distintos países, que dan información de primera mano sobre qué se requiere para capacitarse allá. También existen ONG internacionales que promueven el trabajo voluntario de los jóvenes.

No es para todo el mundo

Expertos en orientación profesional aseguran que el año sabático no es para todos. “Algunos salen muy jóvenes de los colegios y no tienen la madurez para afrontar estos cambios, sobre todo si buscan irse del país”, dice María P. Gómez, responsable del Programa Integración a la Universidad, de La Sabana.

Otro riesgo –y quizás uno de los temores más grandes de los padres– es que el joven pierda el hábito de estudiar y luego no desee ingresar a la educación superior. “El gusto por el dinero que genera trabajar durante este tiempo podría postergar el ingreso a la universidad, llegando incluso a descartar una carrera o a dejarla en un segundo plano”, advierte la especialista. Para evitar esto, Filomena Chainho, psicóloga de la firma Albenture, que provee servicios laborales, sugiere establecer pautas de responsabilidad. “Por ejemplo –dice–, en el caso de los que van a trabajar, los padres deben asignarles cargas económicas”. Y el libro La ventaja del año sabático recomienda realizar el proceso de admisión en alguna universidad antes de emprender el año sabático. “Inscriba a su hijo en alguna institución, pero comente el deseo que tiene este de tomarse un tiempo para definir mejor lo que quiere estudiar”, dicen los autores. En Colombia, la Universidad de La Sabana da la opción de separar el cupo por seis meses. Las demás ofrecen cursos preuniversitarios para dar a conocer los programas que tienen.

 

Por: TATIANA LIZARAZO | 12:08 a.m. | 13 de septiembre de 2015

Link fuente noticia: http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/educacion/orientacion-profesional/16372018


 

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